Es incuestionable el dolor de la familia y amigos de Renata, es incuestionable su reclamo. Es incuestionable que un hecho así despierte miedo en la población en general por la violencia misma del acto. Pero el clamor “popular” frente a la comisaría, cuanto menos, me pareció ridículo. Los motivos de tal pensamiento son muchos y van desde elaboraciones un poco mas profundas, hasta hilvanaciones que podría hacer un pibe de 7 años.
Arranquemos por lo mas simple y lineal. El motivo por el cual un auto es objeto de robo, es el valor que adquieren sus piezas, una vez desmantelado, en el mercado negro. Los repuestos que proveen son mucho mas baratos que los repuestos de venta legal. Ahora bien, quienes compran repuestos de autos?
La respuesta es tan obvia como necesaria. Los que tienen autos.
¿ Y quienes tienen autos?
Los sectores medios y altos.
Ergo, los que compran repuestos provienen de sectores medios y altos.
¿Y esta gente donde compra los repuestos?
Si no existiera un mercado que los consumiera, que sentido tendría entonces robar autos para cortarlos y luego venderlo por partes.
De esta manera a todos nos cabría una responsabilidad mayor en el asunto. Pero es mas fácil reclamar que pensar. O preferimos creer que las auto partes robadas constituyen un negocio sumamente rentable para la exportación, y acá solo compramos piezas legítimas.
Entre tanto un vecino indignado le estepa en la cara al jefe Gorgory “¡¡¡¡nos están matando a todos!!!!!!” Y el agente policial lo desarticula con una pregunta tan simplona, mas no se puede pedir a un poli, como eficaz, “¿En donde?”. El pobre vecino, desorbitado, señalaba para todos lados, donde había un montón de gente viva.
Por otro lado, el reclamo de esta gentuza apunta a la criminalización de la pobreza, y un grito sordo recorre por debajo de los alaridos, un pedido que se grita hacia abajo “hay que matarlos a todos”. Así como los nazis que hicieron a los judíos dueños de todos los males, estos esperpentos intentan la misma práctica con los excluidos. Como si no fuera suficiente nacer y vivir y morir en la pobreza mas absoluta, marginados de todo, comiendo de sobras y viendo a través de un infame aparato la vida de derroche de los que tienen todo y mas. Estos pobres que además de pobres son “criminales” son juzgados como si hubiesen elegido esa vida, como si al momento de nacer alguien les hubiera preguntado preferís Palermo, o Colegiales, o Belgrano, o villa 31 o villa Itati, o Corina, o Sapito, o la que fuere. Son pobres, villeros, indigentes, negros cabeza y eso es demasiado castigo ya, el mundo no les da cabida.
Para ir finalizando esta especie de reflexión, supongamos que a los manifestantes e la seguridad no los convence el hecho de que esta gente que señalan como delincuentes no eligen esta vida y que en lugar de delinquir podrían buscarse un trabajo “digno” y no lo hacen por que son vagos y prefieren robar y entonces siguen insistiendo con que “hay que matarlos a todos”. Aquí entonces les diría, bueno ok, maten absolutamente a todos que no quede ni uno solo. Verán que al tiempo todo vuelve a repetirse, pues las condiciones que generan la exclusión siguen existiendo, por que no cambia este sistema perverso generador de miseria, por que para que unos ganen lo que ganen tienen que existir otros tantos que no ganen nada, y para que haya artículos fiestas y lugares exclusivos, tiene que haber excluidos, ya que por antonomasia lo exclusivo es excluyente, no puede haber uno sin lo otro. Es muy simple como para no notarlo.
Por ultimo, y prometo que este si es el ultimo párrafo, no les parece mas tremendo que mueran todos los días montones de nenes a causa del hambre, no es mucho mas horrendo y doloroso que la muerte de un chico por inanición, por que no se reclama con tanta vehemencia por eso, por que repetimos todo el tiempo que hay hambre en el país y no se hace nada al respecto. La respuesta es tan simple como dolorosa, por que los que mueren son pobres. Ni mas ni menos.
Arranquemos por lo mas simple y lineal. El motivo por el cual un auto es objeto de robo, es el valor que adquieren sus piezas, una vez desmantelado, en el mercado negro. Los repuestos que proveen son mucho mas baratos que los repuestos de venta legal. Ahora bien, quienes compran repuestos de autos?
La respuesta es tan obvia como necesaria. Los que tienen autos.
¿ Y quienes tienen autos?
Los sectores medios y altos.
Ergo, los que compran repuestos provienen de sectores medios y altos.
¿Y esta gente donde compra los repuestos?
Si no existiera un mercado que los consumiera, que sentido tendría entonces robar autos para cortarlos y luego venderlo por partes.
De esta manera a todos nos cabría una responsabilidad mayor en el asunto. Pero es mas fácil reclamar que pensar. O preferimos creer que las auto partes robadas constituyen un negocio sumamente rentable para la exportación, y acá solo compramos piezas legítimas.
Entre tanto un vecino indignado le estepa en la cara al jefe Gorgory “¡¡¡¡nos están matando a todos!!!!!!” Y el agente policial lo desarticula con una pregunta tan simplona, mas no se puede pedir a un poli, como eficaz, “¿En donde?”. El pobre vecino, desorbitado, señalaba para todos lados, donde había un montón de gente viva.
Por otro lado, el reclamo de esta gentuza apunta a la criminalización de la pobreza, y un grito sordo recorre por debajo de los alaridos, un pedido que se grita hacia abajo “hay que matarlos a todos”. Así como los nazis que hicieron a los judíos dueños de todos los males, estos esperpentos intentan la misma práctica con los excluidos. Como si no fuera suficiente nacer y vivir y morir en la pobreza mas absoluta, marginados de todo, comiendo de sobras y viendo a través de un infame aparato la vida de derroche de los que tienen todo y mas. Estos pobres que además de pobres son “criminales” son juzgados como si hubiesen elegido esa vida, como si al momento de nacer alguien les hubiera preguntado preferís Palermo, o Colegiales, o Belgrano, o villa 31 o villa Itati, o Corina, o Sapito, o la que fuere. Son pobres, villeros, indigentes, negros cabeza y eso es demasiado castigo ya, el mundo no les da cabida.
Para ir finalizando esta especie de reflexión, supongamos que a los manifestantes e la seguridad no los convence el hecho de que esta gente que señalan como delincuentes no eligen esta vida y que en lugar de delinquir podrían buscarse un trabajo “digno” y no lo hacen por que son vagos y prefieren robar y entonces siguen insistiendo con que “hay que matarlos a todos”. Aquí entonces les diría, bueno ok, maten absolutamente a todos que no quede ni uno solo. Verán que al tiempo todo vuelve a repetirse, pues las condiciones que generan la exclusión siguen existiendo, por que no cambia este sistema perverso generador de miseria, por que para que unos ganen lo que ganen tienen que existir otros tantos que no ganen nada, y para que haya artículos fiestas y lugares exclusivos, tiene que haber excluidos, ya que por antonomasia lo exclusivo es excluyente, no puede haber uno sin lo otro. Es muy simple como para no notarlo.
Por ultimo, y prometo que este si es el ultimo párrafo, no les parece mas tremendo que mueran todos los días montones de nenes a causa del hambre, no es mucho mas horrendo y doloroso que la muerte de un chico por inanición, por que no se reclama con tanta vehemencia por eso, por que repetimos todo el tiempo que hay hambre en el país y no se hace nada al respecto. La respuesta es tan simple como dolorosa, por que los que mueren son pobres. Ni mas ni menos.
